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Acciones

Qué es una acción: del comercio de especias del siglo XVII a la pantalla de hoy

Publicado el 3 de octubre de 2026Lectura: 6 minPor Luis Enrique Fernandez Ballesteros

Carácter histórico y educativo. Este artículo explica un concepto y su origen con fines divulgativos. No es asesoría de inversión ni una recomendación de comprar o vender ningún producto.
Aviso: Gumpiex no tiene afiliación, vínculo comercial ni representación oficial con ninguna marca. Contenido con fines históricos, explicativos y educativos.

Origen del tema

Una acción es un título que representa una fracción de la propiedad de una sociedad. Quien la posee es accionista: participa, en proporción, de los resultados de la empresa (por ejemplo, mediante dividendos, si la compañía decide pagarlos) y puede tener derechos de voto en las decisiones que la ley y los estatutos le reconocen.

La idea de dividir una empresa en partes negociables es mucho más antigua que las pantallas de cotización. Ya en la Edad Media existían sociedades en las que varios socios aportaban capital para una misma empresa comercial, pero esas participaciones solían ser difíciles de vender a terceros.

Contexto histórico

En 1602, las provincias de los Países Bajos fusionaron varias compañías de comercio con Asia en la Vereenigde Oostindische Compagnie (VOC, Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales). La compañía abrió la suscripción de capital al público y sus participaciones podían revenderse en Ámsterdam. Muchos historiadores de las finanzas consideran este episodio el punto de partida de las sociedades anónimas con acciones negociables de forma continua en un mercado secundario.

La VOC fue disuelta a finales del siglo XVIII. Su caso se estudia hoy como objeto histórico: muestra tanto la utilidad de reunir capital entre muchos inversores como los problemas de gobierno corporativo y de especulación que acompañaron al nuevo mercado.

Ideas clave para entenderla

Una acción no es una promesa de ganancia. Su precio sube o baja según las expectativas del mercado sobre los beneficios futuros de la empresa, las tasas de interés, la situación económica y muchos otros factores. A diferencia de un bono, el accionista cobra después de los acreedores si la empresa quiebra, y puede perder todo lo invertido en esa acción.

Conviene distinguir tres conceptos: el precio (lo que se paga hoy en el mercado), el valor (lo que cada analista estima que la empresa vale) y la capitalización bursátil (precio por acción multiplicado por el número de acciones en circulación).

Fuentes consultadas

  • Gelderblom, O. y Jonker, J. (2004). «Completing a Financial Revolution: The Finance of the Dutch East India Trade and the Rise of the Amsterdam Capital Market, 1595-1612». The Journal of Economic History, 64(3).
  • Petram, L. (2014). The World's First Stock Exchange. Columbia University Press.
  • Investor.gov (U.S. Securities and Exchange Commission): glosario y guías sobre acciones. www.investor.gov

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